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¿Sociedad tolerante u homogeneización del pensamiento? Dilemas éticos en la Era Digital

Por Solange Ailén Valente 9 min de lectura
¿Sociedad tolerante u homogeneización del pensamiento? Dilemas éticos en la Era Digital

De la cosa a la no-cosa

En el capítulo 1 “De la cosa a la no-cosa” de Byung-Chul Han (2021), se puede observar una crítica muy interesante respecto a la sociedad actual, los cambios que ha traído la era de la información y qué se espera en un futuro respecto a la individualidad y libertad del ser humano.

La modernidad líquida, etapa actual de la sociedad, cargada de un cambio constante, incertidumbre y falta de estructuras sólidas; sin posibilidad de planificar a largo plazo y una inestabilidad completa. Es contraria a la modernidad sólida, donde las estructuras sociales y las instituciones ofrecían estabilidad, previsibilidad y normas claras que regulaban el comportamiento individual.

Han (2021) toma los conceptos planteados por Zygmunt Bauman y se centra en el internet de las cosas para realizar su reflexión. Haciendo especial hincapié a cómo las “no-cosas” (es decir, el mundo digital y la información) han desplazado a las cosas (lo material), y nos han alejado de la estabilidad humana y el sentido existencial.

Temporalidad y flexibilidad extrema

Según Bauman, la modernidad líquida se encuentra caracterizada por el individualismo, la flexibilidad extrema, la inestabilidad, temporalidad y desarraigo. Considero que, de estos conceptos, los que más se visualizan en el capítulo presentado son la temporalidad y la flexibilidad extrema.

Temporalidad al tener todo una fecha de caducidad y considerarse todo provisional. Ya no se quiere dedicar tiempo a las acciones que generen un esfuerzo y que sean consideradas fórmulas de estabilidad emocional; como ser, las relaciones duraderas, el compromiso, las responsabilidades. Termina siendo preferible adquirir lo último en tecnología de software (no tanto de hardware, ya que nos encontramos en la era de las no-cosas), que mantener una conducta constante con metas a largo plazo.

Tecnología, identidad y desconexión emocional

Sherry Turkle (2017) ha investigado cómo la tecnología digital afecta las relaciones y la construcción de la identidad personal. En su obra Reclaiming Conversation, Turkle describe cómo la constante conexión digital ha reemplazado la conversación profunda y significativa, elemento crucial para la introspección y el desarrollo de una identidad coherente.

Argumenta que la tecnología permite adoptar múltiples identidades en línea, lo que fragmenta el yo y lleva a una desconexión emocional. Esto coincide con lo que Han describe como la era de las no-cosas, donde la interacción significativa se sustituye por experiencias fugaces y despersonalizadas. Según Turkle (2017), esta fragmentación impide que las personas desarrollen un sentido sólido de quiénes son, al igual que en la sociedad líquida de Bauman, donde todo es provisional y transitorio.

La sociedad posfáctica y la posverdad

Byung-Chul Han (2021) menciona una sociedad posfáctica, al momento de aludir a la posverdad, debido al caos informativo. Es decir, un mundo en el que se considera que no existe ninguna limitación para la verdad. Los sentimientos y la eficacia a corto plazo sustituyen a la verdad, en el sentido de que adquiere mayor valor la inmediatez y las emociones pasajeras, que el sentarse a investigar respecto a un tema o querer analizar argumentos.

Esto se puede observar hoy en día en una extensa cantidad de situaciones. Somos una sociedad consumista de la información, pero a la vez no procesamos ni mantenemos ninguna información en la cabeza.

La libertad de elección superficial

La transformación de la libertad de acción en una libertad de elección superficial, como Han sugiere, implica que las personas se vuelven consumidores pasivos de opciones prefabricadas, lo cual socava la verdadera autonomía.

Turkle (2017) ofrece una perspectiva complementaria al mostrar cómo esta libertad aparente es en realidad una forma de control social, donde la multiplicidad de opciones disfraza una falta de agencia real. En el fondo, la sociedad digital no solo redefine la libertad, sino que la reduce a una serie de opciones prefabricadas que no requieren un compromiso profundo ni una reflexión genuina.

Pensamiento crítico en crisis

Encontré increíble la crítica del autor, debido a que hace años que se puede observar que las personas están perdiendo o han perdido la capacidad de pensamiento crítico y tolerancia. Una comunidad en la que es igual de válido el leer libros de investigaciones científicas que ver un reel de un individuo adjudicando que las conclusiones de esas investigaciones hirieron sus sentimientos.

He observado esto en temáticas polémicas y consideradas “controversiales”, como ser, la transexualidad, la opresión de la mujer, la explotación de vientres, explotación sexual y muchísimos otros temas. Donde se ha estado acosando cibernéticamente a investigadores por querer hacer un llamado a la ética profesional de profesionales que eligen hacer oídos sordos a las consecuencias irreversibles a nivel psicológico que sus prácticas ejercen en las personas.

¿Realmente hay libertad de elección en una sociedad que piensa que todo es válido, sin importar los argumentos y consecuencias? ¿Existe inteligencia humana si se utiliza a la IA hasta para consultarle respecto a valores humanos y teniendo acceso solo al sesgo generado en esa aplicación?

El paradigma transmoderno

Respecto a la posverdad, Rodríguez Magda (2021, pp. 25-26), hace mención a la modernidad líquida de Bauman, para analizar lo que ella llama paradigma transmoderno. Donde explica que además de los intereses políticos y legislativos de la visión queer, la conceptualización del sexo fluido encaja con el transmodernismo de nuestra época.

Dando a entender una prevalencia del modelo trans frente al postmodernidad, provocado por el Big Data, la hegemonía del signo frente al referente, el narcisismo y el consumo. Cumplido en un paradigma transmoderno que sobrepasa pilares básicos de la modernidad como son lo político en lo transnacional, la naturaleza en lo transgénico, el sexo en lo transgénero y el ser humano en fin en el transhumanismo. Hablando también de un cambio de paradigma, y no de una época de cambios.

Identidad, mercantilización y censura

José Errasti y Marino Pérez Álvarez, en su libro Nadie nace en un cuerpo equivocado (2022), abordan la cuestión de la ideología de género y la medicalización de la identidad, reflexionando sobre temas como la explotación del vientre y la cultura del odio.

Desde su perspectiva, la creciente aceptación de la maternidad subrogada y la flexibilización de las normas de género responden a una tendencia a satisfacer deseos individuales, sin considerar plenamente las consecuencias psicológicas y sociales. Según Errasti y Pérez Álvarez, la maternidad subrogada puede llevar a la mercantilización del cuerpo femenino, cosificando el proceso de gestación y transformando una experiencia profundamente humana en un servicio comercializado.

Además, sostienen que el discurso sobre la “tolerancia” y la “aceptación” puede convertirse en una forma de “cultura del odio”, donde cualquier cuestionamiento a estas prácticas es visto como una agresión o una falta de respeto.

De esta manera, Errasti y Pérez Álvarez destacan los riesgos de la posmodernidad líquida en la que todo parece ser negociable y donde el imperativo de la aceptación se convierte, irónicamente, en una forma de censura. Al igual que Byung-Chul Han y Zygmunt Bauman, critican cómo la ideología y la manipulación de valores pueden restringir la libertad de expresión y el pensamiento crítico, resultando en una cultura en la que se evita cualquier debate profundo sobre las implicaciones éticas y psicológicas de estas prácticas.

El humano jugador y el fin de la historia

Quien actúa rompe con lo que existe y pone en el mundo algo nuevo, algo completamente diferente. Para ello debe vencer una resistencia. El juego, en cambio, no interviene en la realidad. Actuar es el verbo de la historia. El humano jugador, manualmente inactivo, del futuro representa el final de la historia. (Han, 2021)

La persona jugadora se desvincula completamente de la realidad y no produce un impacto a nivel real. Se deja de lado el activismo social, para tener que ser tolerante con cualquier pensamiento y acción. Incluso si esa acción lleva a romper un derecho humano.

Pero esto no va a ser reconocido por los individuos, ya que según la sociedad de hoy en día, “vivimos informados”, a pesar de que sea con fake news o con vídeos de 1 minuto resumidos por influencers. Como hemos aprendido en Deontología profesional, se busca homogeneizar el pensamiento de una manera irracional. Poniendo en primer lugar los creídos valores pertenecientes a todos (creados en gran parte gracias a la manipulación de los medios), la supuesta “tolerancia”, ante los hechos reales, por sobre el activismo en pos de un futuro mejor.

Y si una persona decide cuestionar estos valores, pasa a ser el “intolerante”, el que no se adapta y que transmite una supuesta “cultura del odio”.

Reflexión final

La lectura del texto de Byung-Chul Han me ha permitido profundizar en la comprensión de mis propios sentimientos de frustración frente a la aparente falta de libertad de pensamiento en nuestra sociedad actual. Vivimos en una época que, irónicamente, se presenta como una era de información y comunicación, pero en la que parece cada vez más difícil sostener opiniones contrarias o expresar pensamientos que desafíen el consenso dominante.

Desde la perspectiva de la ética profesional, esto representa un desafío significativo: ¿cómo podemos, como profesionales, abogar por el pensamiento crítico y la libertad intelectual en un contexto donde cualquier opinión contraria se considera intolerancia?

La ética profesional exige el compromiso de promover la verdad y el análisis objetivo, sin sucumbir a presiones externas que buscan homogeneizar el pensamiento. Nuestra responsabilidad ética radica en garantizar que el conocimiento y la verdad no se conviertan en meros productos de consumo, sino en bases para un diálogo genuino y un pensamiento libre, por incómodo que este pueda ser.

Referencias bibliográficas

  • Baudrillard, J. (2006). El otro por sí mismo. Barcelona: Anagrama.
  • Errasti, J., y Pérez Álvarez, M. (2022). Nadie nace en un cuerpo equivocado: Éxito y miseria de la identidad de género. Deusto.
  • Han, Byung-chul (2021). No Cosas. Quiebras del mundo de hoy. Barcelona: Taurus.
  • Rodríguez Magda, R. M. (Coord.). (2021). El sexo en disputa. De la necesaria recuperación jurídica de un concepto (Foros y Debates, N.º 19). Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.
  • Turkle, S. (2017). Reclaiming Conversation: The Power of Talk in a Digital Age. Penguin Books.